
Aunque ya le habíamos solicitado, en el anterior Pleno Municipal, al concejal Antonio Salvat que estuviera atento porque se estaban colocando los mástiles de decoración en los desniveles de las aceras para el paso de carritos y sillas de ruedas, resulta que para estas Fiestas Patronales vuelven a estar en los mismos sitios, creando una barrera arquitectónica y contraviniendo la Ley.
Hace unos días, el alcalde nos comentaba en una reunión de portavoces, que durante las Fiestas Patronales la tranquilidad había sido la tónica general y que, incluso, podía afirmar que han sido las Fiestas más tranquilas de los últimos años. Posiblemente tenía razón, sobre todo, si quitamos importancia a algo que ya lo hemos asumido como normal, el consumo de alcohol de forma masiva e incontrolada y sus consecuencias en el comportamiento de muchas personas.

