Por el regreso a su tierra de Aminetu Haidar y por la celebración del referéndum de autodeterminación del Sáhara Occidental
17 de diciembre de 2009 | 170 lecturas


Izquierda Unida, junto con las Asociaciones de Amistad con el Pueblo Saharaui de El Viso del Alcor y Sevilla, daba el viernes 11 de diciembre una rueda de prensa para mostrar su más sincero apoyo y solidaridad con la activista Aminetu Haidar, así como para llevar a la ciudadanía visueña cuáles habían sido los acontecimientos sucedidos y el estado de salud de Aminetu. Pero esta organización ha querido colaborar con un compromiso mayor, y dentro de sus posibilidades, ha presentado en el día de hoy, 17 de diciembre, una moción que se debatirá en el próximo pleno.


Tras más de un mes en huelga de hambre en el Aeropuerto de Lanzarote, la situación de la salud de Aminetu Haidar es harto delicada, y se empieza a temer incluso por su propia vida, en un proceso que se caracteriza por una particular urgencia en su necesidad de la toma de decisiones que resuelva la situación de Aminetu.

El pasado 14 de noviembre, las fuerzas de seguridad marroquíes retiraron el pasaporte a Aminetu y la expulsaron por no reconocer ser súbdita marroquí en la ficha policial, tras permanecer detenida 24 horas en el aeropuerto de El Aaiún -violando el derecho internacional- cuando regresaba de EEUU de recibir el Premio al Coraje Civil 2009 de la Fundación Train, impidiéndole regresar a su país, el Sáhara Occidental (que se halla ocupado ilegal y militarmente por Marruecos). Se incumple así el artículo 12 del Pacto de Derechos Políticos y Civiles (suscrito por España y Marruecos) cuyo contenido estipula que nadie puede ser privado arbitrariamente del derecho a entrar en su propio país. Está retenida contra su voluntad en una especie de secuestro internacional. Ella afirma (entrevista en El País – Domingo 13/12/09-, concedida a Ignacio Cembrero) que su caso es sólo la punta del iceberg de lo que sucede en el Sáhara, dado que el vicepresidente de su asociación de defensa de los derechos humanos (Codesa) y otros seis saharauis llevan dos meses en la cárcel de Salé –cerca de Rabat- por haber visitado los campamentos de refugiados de Tinduf, a la espera de ser juzgados por un tribunal militar marroquí (durante el reinado de Mohamed VI nunca, hasta ahora, se habían sentado civiles en el banquillo de un tribunal castrense). Mientras tanto, su familia (dos hijos, su madre y hermano), viven cercados por la policía marroquí “como si estuvieran sometidos a un arresto domiciliario colectivo y permanente”, lamentándose Aminetu de que dicha situación “ningún Gobierno, ninguna institución pública lo denuncia en Europa”.

El conflicto del Sáhara es una responsabilidad para España desde que, en 1975, el último gobierno de Franco decidió abdicar de sus compromisos en el territorio y abandonarlo en manos de Marruecos y Mauritania, siendo –a día de hoy- según Naciones Unidas, el último territorio africano por descolonizar. La historia nos muestra que realmente lo que se está produciendo es una sucesión de Estados ilícita, porque tras la celebración de los acuerdos de Madrid, España hizo efectiva su retirada del territorio a pesar de incumplir la normativa internacional como potencia administradora, estatus que no se puede transferir unilateralmente.

Ya en los 90 se alcanzó el compromiso con la ONU para celebrar un referéndum de autodeterminación y con ese fin Naciones Unidas envió al territorio una fuerza de paz: la Minurso que, tras 18 años de presencia ininterrumpida sólo se dedica a observar el mantenimiento del alto el fuego sin ni siquiera haber obtenido competencias en materia de derechos humanos (es la única fuerza de paz de Naciones Unidas cuyo mandato no abarca los derechos humanos –algo perfectamente evitable si España hubiese hecho “los deberes” en el Consejo de Seguridad-).

Es en este contexto jurídico y político en el que la activista de los derechos humanos, Aminetu Haidar, se desarrolla como militante saharaui. Su residencia está fijada en El Aaiún –capital de los territorios ocupados por Marruecos-, un territorio sobre el que el Ordenamiento Jurídico Internacional reconoce a España una responsabilidad como potencia administradora actualmente, sin reconocer la soberanía Marroquí en tanto en cuanto no lo afirme el resultado del Referéndum de Autodeterminación. De ahí la protesta de Aminetu de no reconocer su nacionalidad marroquí en el aeropuerto de Rabat, ni acogerse a la nacionalidad española que el Ministro Moratinos ofrece ahora a la heroína saharaui.

Haidar es madre de dos hijos, y cursó estudios de literatura moderna. Hoy por hoy es la más célebre activista en aras de que la República Árabe Saharaui Democrática sea una realidad como Estado del territorio denominado Sáhara Occidental. Este territorio, ex colonia española, interrumpió su proceso de descolonización en 1976 tras abandonarlo España pese a que estaba comprometido con la ONU para llevar a cabo dicha descolonización. En la actualidad, la mayor parte del Sáhara Occidental está gobernado de facto por Marruecos, y por ello Haidar posee la ciudadanía marroquí “oficialmente”. Debido a su ideología pro saharaui, ha sido perseguida y reprimida por los poderes públicos marroquíes en numerosas ocasiones. En 1987, con 21 años, formó parte de una manifestación pacífica formada por 700 participantes que exigían el referéndum de independencia del Sahara frente a Marruecos. Tras estas actividades, presa sin cargos ni juicio en las conocidas como "cárceles secretas" durante 4 años. Allí sufrió torturas junto a otras 17 mujeres saharauis presas. En 2005 fue condenada por la justicia marroquí a la estancia de 7 meses en el centro penitenciario conocido como "Prisión Negra" de El Aaiún. Auténtico laboratorio de torturas, desapariciones y asesinatos de la Autocracia marroquí. Desde ella se han cometido, por ejemplo, supuestos casos de ejecuciones sumarísimas, así como despegues de “aviones de la muerte” que arrojaban al Océano Atlántico a activistas saharauis -imitando las técnicas de desaparición de las dictaduras chilena y argentina en las décadas de los 70 y 80-.

El proceso del juicio, debido a irregularidades, fue denunciado por un observador enviado al efecto por Amnistía Internacional. Dicha organización ha calificado que Haidar se trata de una presa política o de conciencia. También miembros del Parlamento Europeo emprendieron una campaña internacional por la liberación de Aminetu Haidar, la cual se exigió formalmente mediante resolución de dicho parlamento. Tras más de un mes en prisión, fue liberada en enero de 2006. Su puesta en libertad reavivó las reivindicaciones de independencia de los saharauis, que se manifestaron en las calles de El Aaiún y a través de protestas de los estudiantes saharauis de la Universidad de Marraquech.

Tras la gran dimensión mediática de su irregular aprisionamiento, y el importante apoyo que obtuvo por asociaciones y políticos occidentales, lograron la expatriación de Haidar con el fin de erigirse en embajadora itinerante de la República Árabe Saharaui Democrática en contacto con gobiernos extranjeros y asociaciones pro saharauis. En agosto de 2006 Marruecos le denegó el pasaporte y el derecho de expatriación de sus dos hijos como medida de presión.

El 13 de noviembre de 2009, tras su llegada a El Aaiún procedente de Nueva York en un vuelo con escala en Las Palmas de Gran Canaria, fue expulsada del país marroquí hacia Lanzarote, Islas Canarias. Tras su aterrizaje permanece ya más de cuatro semanas en la Terminal 1 del Aeropuerto de Lanzarote donde inició también una huelga de hambre el 15 de noviembre (hoy se cumplen ya 34 días con el terrible deterioro de la salud que conlleva). Su establecimiento en el aeropuerto responde a una medida de presión, acusando al Gobierno español de inhibirse en el asunto y actuar en connivencia con el Gobierno marroquí. Durante su huelga, son muchos los personajes públicos del mundo de la cultura que le brindan su apoyo de diferentes formas, destacando –entre otros/as- el Nobel portugués de Literatura, José Saramago. La Subcomisión de Extranjería del Consejo General de la Abogacía Española emitió a finales del mes pasado juicio expresando que “la prohibición de salida de España impuesta por la vía de hecho contraviene el derecho fundamental de Haidar a la libertad de circulación” (párrafo 2º del art.19 en relación con el art.13.1 CE), derecho que “ha quedado consolidado por la reciente ratificación por España (BOE 13/10/09) del Protocolo nº 4 al Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales del Consejo de Europa que en su art. 2.2 contempla el derecho a la libertad de circulación, al señalar que toda persona es libre de abandonar un país cualquiera, incluso el suyo”. La Subcomisión de Extranjería, tras advertir que no “existe causa explicitada que pudiera legalmente impedirle la salida de España” según el art.20 del Reglamento de la Ley de Extranjería, concluye que “se deberá adoptar por el Ministro del Interior la inmediata autorización de su salida de España, para que se reponga de forma urgente la legalidad de la situación del derecho fundamental de Aminetu Haidar a la libertad de circulación en los términos contemplados en la Constitución Española y en los Tratados Internacionales válidamente ratificados por España”.

Por todo lo anteriormente expuesto, y ante la innegable situación de urgencia del asunto (sin contar los 35 años de espera), consideramos oportuno proponer al Pleno de la Corporación la adopción de los siguientes ACUERDOS:

1. Instar al Gobierno de España a que redoble todas las gestiones políticas y diplomáticas que sean necesarias, al máximo nivel, para permitir el retorno de la Sra. Aminetu Haidar a su hogar, junto a su familia, con plenas garantías de seguridad.

2. Instar al Gobierno de España a que inste a su vez al Reino de Marruecos, sin más dilación, para que se produzca el retorno inmediato de la Señora Haidar al Sahara Occidental –conforme a lo señalado en el artículo 12-4 del Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos de Naciones Unidas- y le sean restituidos su documentación y pasaporte marroquíes, confiscados en el aeropuerto de El Aaiún y que respete su dignidad y su derecho a regresar junto a los suyos.

3. Exigir a la ONU el cumplimiento, lo antes posible, del compromiso consistente en la celebración del referéndum de autodeterminación del Sáhara Occidental, tal y como ya han establecido diferentes resoluciones del citado órgano internacional.

4. Hacer llegar estos acuerdos al Gobierno Central, a la Asociación Andaluza, Sevillana y visueña de Amistad con el Pueblo Saharaui y a la propia Aminetu Haidar.

POR EL RESPETO A LOS DERECHOS HUMANOS Y UN SAHARA LIBRE.




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